La confianza en un sitio como este no debería ser una cuestión de fe. Debería poder comprobarse, y la mejor forma de comprobarla es rehacer nuestro trabajo con las mismas fuentes públicas que citamos en cada ficha. Si al repetir la búsqueda obtiene lo mismo que nosotros, ya no necesita confiar.
Fuentes citadas y fechadas
Cada verificación indica qué registros se consultaron y en qué fecha. Los buscadores están enlazados, son gratuitos y no requieren registro. Ese es el punto de partida: nada de lo que afirmamos depende de una fuente que usted no pueda abrir.
Cuando un dato no procede de un registro, decimos de dónde sale. Y cuando no tenemos fuente, no publicamos el dato, aunque el hueco resultante haga el texto menos rotundo.
Lo que decidimos no hacer
No inventamos números. No hay en este sitio un solo importe de comisión, depósito mínimo, porcentaje de operaciones ganadoras o número de usuarios que no proceda de una fuente citada. Esos datos son los más fáciles de fabricar y los que más daño hacen, porque suenan a comprobación sin serlo.
No publicamos puntuaciones. Una nota del uno al diez implicaría una medición que no existe y que ningún lector podría reproducir.
No convertimos una ausencia en una acusación. Si un nombre no aparece en un registro, escribimos que no aparece y explicamos por qué eso no equivale a una infracción.
Cómo se financia este sitio
Conviene decirlo sin rodeos. Este sitio puede obtener ingresos cuando un visitante solicita información a través del formulario de contacto comercial, gestionado por un tercero. Esa es la fuente de financiación, y por eso la advertencia aparece en cada ficha y no escondida en el pie de página.
El conflicto de intereses es evidente: quien financia un sitio puede querer influir en lo que dice. Nuestra respuesta a ese conflicto es estructural en lugar de declarativa. El veredicto de una ficha se decide con registros públicos que cualquiera puede consultar, de modo que una manipulación se detectaría con una sola búsqueda. Y el estado por defecto es sin determinar, que es el menos comercial de todos los posibles.
Qué puede exigirnos
Puede exigirnos que citemos la fuente de cualquier afirmación. Puede exigirnos que publiquemos la fecha de consulta. Puede exigirnos que separemos con claridad lo que una plataforma dice de sí misma de lo que hemos comprobado. Y puede exigirnos que corrijamos un error con la misma visibilidad con la que lo cometimos.
Si alguna de esas cuatro cosas falla en una ficha concreta, escríbanos desde la página de contacto. Es la forma más útil de poner a prueba lo que acaba de leer.